
Son fiestas arraigadas en la cultura de nuestro continente. Están unidas no sólo en el calendario, sino en cuanto a su naturaleza: ambas abiertas al ocultismo, a la idolatría, a la adivinación, a la invocación de espíritus. Y les une también el hecho de ser abominables a los ojos de Dios. Hablamos del Halloween y del Día de Muertos, celebrados por millones de personas el 31 de Octubre y el 2 de Noviembre respectivamente. Sobre ambas...